Cualquiera puede perder un diente. A menudo en cuestión de segundos: el deporte tiene sus riesgos. Una experiencia impactante, pero en la actualidad ya no es un drama. Los implantes dentales solucionana el pequeño problema de forma parecida a la naturaleza e invisible. En nuestras clínicas, el dentista coloca la pequeña raiz dental artificial de alta tecnología en el hueso, en el sitio que ocupaba el diente natural. En la mayoría de los casos, en esto no se tarda más que en cualquiero otro tratamiento rutinario en el dentista. Una prótesis provisional oculta el espacio hasta que el implante dental está integrado en el hueso. A continuación, se coloca la corona definitiva - de forma permanente.
Está integrada de forma fija en el hueso a través de su raíz y es imposible de diferenciar de sus dientes naturales. Alternativamente, en la mayoría de los casos el diente ausente también se puede sustituir a través de un puente fijo. Para colocar el puente, hay que tallar sus dientes sanos situados a la izquierda y a la derecha del espacio sin diente. Serán los llamados pilares del puente. Encima de ellos se inserta la prótesis, fijada a través de coronas artificiales. entre las coronas se encuentra colgado el diente artificial, llamado póntico, que rellena el espacio si diente. Está situado cerca del hueso maxilar para simular ser un diente natural. por ello, con el tiempo, se va perdiendo hueso, al igual que un músculo que no se utiliza va perdiendo volumen progresivamente. Por esta razón a menudo se detectan los pónticos al sonreír o hablar.
¿Y si a la izquierda y a la derecha no hay dientes vecinos porque el espacio sin diente está al final de la arcada? ¿O uno de los dientes vecinos tiene una esperanza de vida baja y por tanto no es apropiado para ejercer de pilar para el puente? en ese caso, queda la posibilidad de fabricar una prótesis parcial removible. Para darle sujeción, se fijan por ejemplo unos pequeños ganchos metálicos en lod dientes vecinos.




Sin embargo, los ganchos metálicos pueden sobrecargar con el tiempo los dientes en los que están apoyados y causar así la pérdida de más dientes. Algo innecesario - porque existen los implentes.
Una corona soportada por un implante no necesita ganchos de fijación. Tampoco se tieen que tallar ningún diente. Además, el implante permite al hueso maxilar mantener su forma natural. El diseño de los implantes reproduce la anatomía de la raíza dentaría natural, por lo que transmiten las fuerzas de forma apropiada y modelan correctamente el hueso y la encia. Nadie notará la pequeña diferencia, ni siquiera Ud. mismo. Su nuevo diente funciona igual que sus dientes vecinos naturales. Se cuida igual que ellos y dura lo mismo - incluso si las cosas se vuelven a poner duras durante la práctica del deporte. Pregúntenos por las posibilidades que existen. Idealmente, ahora mismo.
Pregúntenos por las soluciones existentes ahora mismo.